lunes, 28 de enero de 2013

CUANDO NOS DA POR ALGO...

La obsesión por la estética y la "belleza" corporal es tan antigua como la historia del hombre. Ya los prehistóricos adornaban sus cuerpos en ocasiones especiales, y qué decir de los egipcios con sus marcados maquillajes y sus exóticos cuidados corporales (es por todos conocida la rutina de Cleopatra al hidratar su piel con leche de burra ).

Hoy en día, cuando la obsesión por la belleza y la apariencia es casi una doctrina espiritual para algunos, me llama la atención la diversidad de productos que el mercado ofrece. Hay tratamientos inaccesibles para la mayoría, por no hablar de la cirugía.

 Lo que me interesa sobremanera es la preocupación de los fabricantes por ofrecer productos naturales.
A cada cierto tiempo aparece un nuevo elemento mejor que el anterior y es entonces cuando todas las marcas se esmeran en sacar toda una gama de cosmética con una etiqueta bien grande donde quede claro el componente específico que contiene ese artículo.

Así, hace unos años teníamos tal obsesión por el Áloe Vera  que incluso la cultivábamos, mi madre, en cierta ocasión, casi le echa a las lentejas.

Después fue el gran momento de la Rosa Mosqueta  , desde geles corporales a cremas hidratantes repetían la contribución del producto a la cicatrización de la piel y no sé que otras propiedades.

No puede faltar en este repaso, la mención a la Baba de Caracol  cuya fama, fue impulsada por la publicidad interminable de televisión.

 Creo que numerosas señoras fueron detenidas por poner a este animalito en peligro de extinción. Lo buscaban por los parques y jardines para después regodearse de su captura tumbadas al sol dejando que los caracoles les recorrieran los cuerpos.
En cuanto a las Almendras Dulces siempre me han parecido más útiles sobre algún postre que untadas en la piel.

El Desodorante de Alumbre tuvo su auge hace un año aproximadamente, quién hubiera pensado que algo tan antiguo volvería a estar de moda. 

Las grandes compañías que nos cobran 3 ó 4 euros por un botecito de 50ml se estarían tirando de los pelos al ver a las chicas untándose una piedra mojada en agua para solucionar su olor corporal. 

Más reciente fue lo del Oro Fluido  para el pelo o para el cuerpo. Nada era suficiente. Podías ver a chicas deslumbrantes y no por ser guapas precisamente, si no porque te dejaban ciego si las mirabas más de un segundo por el oro que llevaban encima. 

Con esto de la crisis, varios fueron los novios que llevaron a sus parejas a las, por todos conocidas, tiendas de empeño.

Lo que me asombró mucho fue el producto estrella de hace unos meses. El Champú de caballo o de Biotina.

Toda la vida buscando un cabello suave, sedoso y brillante y nos convencen para que usemos ésto. ¿ Habéis tocado alguna vez la cola o las crines de un caballo? eso es de todo menos sedoso.
 Seguro que la idea fue de alguna compañía de productos veterinarios a la quiebra que no sabía como dar salida a la colección de champú equino del almacén. 

Ahora parece que es el momento del Aceite de Argán. Yo aún no sé para qué sirve, espero averiguarlo antes de que aparezca el siguiente y revolucionario producto milagroso a nuestro súper.

GRACIAS POR LEERME

2 comentarios:

  1. Muy bueno...jejeje y muy divertido, todo real pero parece de broma.

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  2. Gracias, me alegro de que te guste.un saludo

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