Seguramente todos hemos fantaseado alguna vez con la idea de vivir eternamente. Vivir siglos sin envejecer, viendo pasar nuevas generaciones con sus inventos, su evolución, sus avances. Seguramente para muchos, en algún momento determinado hubiera sido el deseo perfecto para pedir a un hipotético genio salido de una lámpara sin pensar en posibles consecuencias, creyendo de forma egoísta que eso no afectaría a nadie más y que incluso para nosotros mismos no podría tener ninguna mala repercusión.
Para Adaline todo eso no es una fantasía si no una realidad y gracias a ella podemos entender que ese sueño no es tan bucólico como podría parecernos.
Gracias a ella podemos entender que vivir eternamente significaría vivir viendo como la gente que quieres envejece y muere, tener que renunciar a muchas cosas como el compromiso con ciertas personas, tener que vivir ocultándote para no parecer un bicho raro. Viviendo eternamente te daría tiempo a aprender tantas cosas que incluso aprenderías que saber mucho, en realidad, no sirve para tanto.
Ese es "El secreto de Adaline" el secreto de la eterna juventud, un poder que le llega de forma casual, sin buscarlo y que condiciona su existencia hasta que de igual manera que ha venido se esfuma.
El papel de Adaline lo interpreta una serena Blake Lively. Creo que pocas actrices hubieran dado un matiz mejor a este personaje, es el mejor reclamo de la cinta pese a compartir escenas con Harrison Ford. Nos transmite la serenidad calmada de una mujer que pese a su aparente juventud ha vivido mucho y a eso la ayudan unos estilismos que la dotan de una elegancia inusual.
La estructura de la película no es lineal porque aunque la acción principal transcurre en época contemporánea son continuos los flashbacks gracias a los que podemos conocer el pasado de Adaline, desde como era su vida antes de adquirir la eterna juventud hasta como ha vivido con ello durante prácticamente un siglo.
Al intercalar momentos y épocas tan distintos se crea una atmósfera "vintage" en toda la película que la hacen muy agradable y elegante. La luz ejerce un papel importante para mostrarnos diferentes filtros según el momento que nos cuenta. Creo que la estética tan meticulosamente cuidada es lo mejor de la película y lo que la llena de encanto.
Más allá de eso, no deja de ser un melodrama al uso dirigido con cierto gusto.Un drama romántico ideal para ver esas tardes de domingo de mantita y sofá con el que las más ñoñas (como yo) podrán soltar alguna que otra lágrima.
No va a desbancar a "El diario de Noa" como la película romántica por excelencia pero sí que es muy recomendable para los amantes del género y también para los amantes de la moda.
Contadme, ¿cual es para vosotros la mejor película romántica? ¿os gusta el género o creéis que no queda mucho por aportar dentro de él?
Hace varias semanas que tuve la oportunidad de ver "Magical Girl", me conmovió la historia de estos tres personajes y me dejó sumamente encandilada.
Me resulta muy difícil escribir sobre ella sin desvelar nada importante. Lo mejor de esta película es verla sin saber absolutamente nada sobre ella, lo mejor es dejar que te sorprenda. Hacía mucho que no sentía algo así con una película. Por eso te recomiendo que si no la has visto y tienes pensado hacerlo pronto, termines de leer este post después de verla.
"Magical Girl" es una película de historias cruzadas, en la que como en un rompecabezas poco a poco las piezas se van uniendo aunque (haciendo símil con una de las escenas) hay algunas piezas que faltan y que el espectador tiene que imaginar, Son tres historias protagonizadas por tres personajes.
En la primera nos encontramos con un padre y una hija. Luis vive solo con su hija Alicia. No atraviesa un buen momento, es un profesor de literatura que está en paro desde hace meses, un hombre de mediana edad cuya hija padece una grave enfermedad terminal.
Luis es un hombre humilde, desesperado por complacer a su hija en sus últimos días de vida. Esa desesperación es la que lo mueve a dejar de lado todo acto racional y dejarse llevar por sus emociones. Seguramente por otra razón que no fuera el amor hacia su hija, no se comportaría así.
Bárbara es la protagonista de la segunda historia y el pegamento de todas. Es una mujer joven y muy bella que vive con su marido. Tienen una buena posición social pero ella parece que sufre cierto trastorno en su personalidad.
Bárbara es un personaje muy complejo, no sabemos nada de su pasado pero lo que se intuye es algo oscuro. Ahora también entra en la disyuntiva de aferrarse a la estabilidad que ha conseguido, haciendo lo que sea por no perderla o ser racional y madura y no caer en el juego que se le propone. Hay algo que no sabemos que une a Bárbara con Damián, el tercer protagonista, y por lo que él la ama y la teme a partes iguales.
La última historia la protagoniza Damián, un hombre mayor que fue profesor de matemáticas y que acaba de salir de la cárcel.
Damián, que parece un hombre muy sensato y cabal también dejará de lado todo raciocinio guiándose por el impulso irracional de las emociones.
Los tres son buenas personas, que se ven envueltos en un círculo de barbaridades llevados por las circunstancias. Son muy importantes los secretos en la trama y son lo que hacen de ésta una historia tan enigmática como atrayente. Al final, los tres personajes crean una historia en la que no hay buenos ni malos, los tres son víctimas de los acontecimientos.
El papel de Damián lo interpreta José Sacristán. El actor consigue matices asombrosos; en la manera de quebrar su voz nos transmite mucha fragilidad, en su mirada tierna podemos ver a un hombre doliente, que quiere aprender a vivir de nuevo pero cuyo pasado no lo deja. La escena final de la película, que cierra el círculo con el principio de la misma, es sobrecogedora.
Bárbara es Bárbara Lennie (Goya 2015 a Mejor actriz, por este papel) vive con su marido pero no llevan una relación normal, es muy fría, casi como de médico y paciente, en la que ella es totalmente sumisa seguramente por el miedo a perder la estabilidad que él le da. Aunque no sepamos nada de su pasado, se puede entrever que no ha sido fácil, se puede adivinar que Bárbara ha sufrido y que ve en su marido a un protector más que a un amante. Todo eso nos lo hace llegar con su mirada melancólica, con sus gestos medidos, su seriedad. Es una mujer salvaje encerrada en la rutina de una vida que le aporta seguridad aunque no le permita ser ella misma.
Luis es interpretado por Luis Bermejo, un hombre que ve como su vida se desmorona y que está dispuesto a todo por hacer feliz a su hija en los últimos momentos. Transmite mucha ternura, parece que es él el desencadenante de todo el horror de la película pero en realidad, sólo va aprovechando, en su beneficio, las circunstancias que se va encontrando, no por egoísmo, todo lo contrario, puesto que todo lo hace por la niña. Por conseguir lo que él cree que la hará feliz.
Algo que tienen los tres personajes en común es que transmiten mucha soledad, el secretismo y la soledad son denominadores comunes de las tres historias así como el poder de los sentimientos frente a la razón. Es una película de miradas, las de los tres personajes principales y sobre todo la mirada penetrante de la niña, Alicia, interpretada por Lucía Pollán.
En el apartado técnico hay que hablar de minimalismo. El director Carlos Vermut ha conseguido hacer una película de plástica muy lineal, creando espacios sencillos casi vacíos, en los que la luz es la protagonista. Ese minimalismo está plasmado también en el vestuario, especialmente de Bárbara, cosa que ayuda a hacerla una mujer más enigmática aún contrarrestando con el único exceso que es el vestido de "Magical Girl", exceso de diseño y exceso de poder porque por ese vestido es por lo que empieza todo.
La música es hipnótica, me parece que han hecho una elección sublime con dos canciones muy diferentes entre sí, por un lado la canción de la serie japonesa "Magical girl" y por otro la copla "Niña de Fuego" de Manolo Caracol que parece describir a nuestra protagonista Bárbara.
La clave de esta película es el título, ¿qué es una Magical Girl? es la protagonista del anime favorito de Alicia, la hija de Luis pero también es una chica con poderes que desea cambiar su vida y la de su entorno y esa es la verdadera historia de la película, la de unos personajes que desean cambiar algo de sus vidas aunque para ello tenga que recurrir a unos "poderes" más terrenales que los de los dibujos animados.
Damián Szifron es el joven director argentino que está detrás de esta exitosa película. Ha trabajado para televisión y también ha realizado varios largometrajes pero "Relatos Salvajes" es la obra que lo ha puesto en el mapa cinematográfico internacional, llevándolo incluso a la carrera por el Oscar como mejor película de habla no inglesa, que finalmente ganaría la polaca "Ida".
Se trata de una película compuesta por seis cortos de unos veinte minutos cada uno. Las historias no están relacionadas entre sí, lo que las une es el tema y la forma.
Nos habla de los instintos más primarios del ser humano y cómo, por muy civilizados que seamos como sociedad, si somos llevados al límite, esos instintos afloran haciéndonos retroceder milenios de evolución. Haciendo gala al título, nos habla del lado más "salvaje" del ser humano.
Es curioso como todo ese salvajismo extremo, esa violencia irracional se puede convertir en algo cómico visto desde fuera. En algunos de los relatos, el absurdo de la situación se convierte en algo realmente divertido; los diálogos, las reacciones, las consecuencias... convierten el drama en una comedia muy oscura.
Como digo, lo que une cada uno de los seis relatos es el tema, pero también la forma. Se nota la mano del director y cómo ha querido que el nexo de unión entre las historias se perciba por todos los sentidos. Se puede ver en la fotografía, en el tipo de planos, en el encuadre, en la luz, casi siempre tenue. Y algo muy especial con lo que juega en cada una de las historias es con la música, tiene gran importancia.
La música aparece en cada uno de los relatos en el momento de locura, una música muy bien elegida, compuesta por Gustavo Santaolalla, ganador de dos Oscars por la banda sonora de "Brokeback Mountain" y por la de "Babel".
En cuanto a los actores vamos a reconocer caras internacionales como Ricardo Darín pero todo el reparto está compuesto por actores de una larga trayectoria profesional como Leonardo Sbaraglia, Érica Rivas, Oscar Martínez, Rita Cortese o Darío Grandinetti,
Me gustaría destacar el relato titulado "Bombita" que es el protagonizado por Ricardo Darín, actor por el que siento devoción, y que me parece uno de los más divertidos. Y también destacar el que me ha parecido más completo, con el que termina la película que es el titulado "Hasta que la muerte nos separe" protagonizado por una fantástica Érica Rivas.
Cada relato, cada historia es grande en sí misma pero lo que hace grande a esta película es el hecho de haberlas puesto en conjunto. Me ha parecido una obra de gran originalidad, muy pasional, llena de verdad y que habla de la parte que menos nos gusta ver de nosotros mismos y sin embargo con la que todos nos podemos sentir identificados.
Ayer vi una de esas películas de culto que sabes que algún día vas a ver pero para la cual nunca encuentras el momento.
Me refiero a "Old Boy" la original de 2003, una película coreana dirigida por Park Chan-wook.
En 2013 se hizo en remake americano, por si a alguien le interesa, de la mano del director Spike Lee y protagonizado por Josh Brolin, pero es otro ejemplo de remake innecesario.
La historia nos habla sobre un hombre que sin motivo aparente es encerrado durante quince años en una habitación y que al conseguir escapar busca venganza.
Aparentemente no es una trama nada original, parece que se trata de una más de esas pelis asiáticas de argumento escueto y actores sobreactuados en las que priman las escenas de peleas callejeras que tan de moda estuvieron en los años 70 y 80.
Sin embargo tengo que admitir que me apasionó, me sorprendió gratamente y desde luego que me arrepentí de no haberla visto antes. Es difícil analizarla sin crear spoilers pero vamos a intentarlo.
Es una película que da mucho de sí, la complejidad de la trama va mucho más allá de lo que se percibe en pantalla, que ya es mucho. La historia es de una crueldad extrema pero tengo que decir que en un primer momento no sabía diferenciar si se trataba de una comedia puesto que va evolucionando consiguiendo atrapar al espectador desde el principio causando desconcierto y expectativas a partes iguales.
Crea en el espectador diversos dilemas morales como la disyuntiva sobre la culpabilidad de los implicados, el por qué de los acontecimientos que narra, sobre la manera acertada o no de actuar.
Los actores son notables, especialmente me ha llamado la atención el protagonista Choi Min-sik que sabe interpretar la desesperación y la angustia pero también la impotencia humana llevada al extremo y la chica Kang Hye-jeong que interpreta un personaje totalmente naif, dulce e infantiloide pese a su pretendida pasionalidad, me parece que está inmejorable.
La trama está perfectamente hilada, no deja cabos sueltos exceptuando un final abierto en el que da pie a que el espectador resuelva la historia como crea conveniente.
Al margen de todo eso la dirección es absolutamente formidable, recurriendo a planos imposibles, jugando con las luces y las sombras así como con el tiempo y la dualidad entre el pasado y presente de los personajes y su manera de comportarse.
En el personaje principal se puede ver esa dualidad en dos tiempos diferentes de la película. En ambos momentos nos muestra su desesperación y angustia vital, aunque las causas son diferentes su manera de reaccionar es la misma, eso es un detalle que no siempre los directores tienen en cuenta y que aquí es digno de mención ya que además también ocurre con el adversario del protagonista en sendas ocasiones.
Es curioso el uso que el director hace del espejo como elemento recurrente a lo largo de toda la película, en el momento crucial de la trama el espejo es el absoluto protagonista actuando como lo que en él se refleja. El director hace del espejo un "voyeur" de la escena y también narrador. En otro momento se le da un absoluto protagonismo esa vez mucho más dramático, y es cuando su reflejo nos muestra el desenlace de la historia.
Las metáforas en el lenguaje visual y la portentosa banda sonora juegan igualmente un papel primordial que hacen un conjunto sublime.
Quiero recomendar esta película a los amantes de los grandes desenlaces inesperados, a los que disfruten con una buena confección cinematográfica, a los que busquen una buena película de intriga y a los que pretendan derribar las barreras con el cine asiático, esta es una película diferente como muchas otras que en los últimos años se están haciendo especialmente en Corea del Sur.
La gran frase de la cinta que es como un tótem para el protagonista es "Ríe y el mundo reirá contigo, llora y llorarás solo" me llamó mucho la atención. Al buscarla descubrí que no es original, está sacada de un poema de finales del siglo XIX titulado "Soledad" y escrito por una poetisa americana, Ella Wheeler Wilcox, cuya obra fue tachada de inmoral en su época. Curioso, puesto que el tema principal de esta película es totalmente inmoral también, aunque la frase citada no lo recree.
A continuación dejo el poema completo porque me parece precioso y un ejemplo de la atemporalidad de la poesía romántica.
"Soledad"
Ella Wheeler Wilcox (1850-1919)
Rie, y el mundo rie contigo:
Llora, y llorarás solo.
Lo que la triste vieja tierra debe prestar es alegría
Pero ella misma tiene suficientes problemas.
Canta, y las colinas te contestarán;
Suspira, y se perderá en el aire.
Los ecos rebotan en un alegre sonido,
Pero se encogen sin considerar la voz.
Alégrate, y los hombres te buscarán:
Aflígete, y ellos darán la vuelta y se irán.
Ellos quieren por completo tu placer entero,
Pero no necesitan tu infortunio.
Muéstrate feliz y muchos serán tus amigos;
Muéstrate triste y los perderás a todos.
No hay nadie que decline tu néctar de vino,
Pero debes beber la hiel de la vida en soledad.
Festeja, y tus salones estarán repletos,
Ayuna, y el mundo te ignorará.
Ten éxito y da, y eso te ayuda a vivir,
Pero nadie puede ayudarte a morir.
Hay espacio en los salones del placer
Para un largo y digno tren,
Pero uno por uno todos tenemos que desfilar
Por los estrechos pasillos del dolor.
"Cruce de caminos" es una película del director de "Blue Valentine" , Derek Cianfrance. Un drama familiar con tintes policíacos que durante más de dos horas nos habla de la vida de dos hombres y de las consecuencias futuras del encuentro entre ambos.
Un reparto inmejorable con una manera de hacer cine muy poco convencional y una historia dura aunque jugosa. Esos son los ingredientes que dan como resultado una obra diferente, amena y muy reflexiva.
Ryan Gosling interpreta a Luke, un motorista que se gana la vida jugándosela, haciendo espectáculos circenses y al que poco más le importa. Un rebelde sin responsabilidades al que un día le cambia la vida tras enterarse de que tiene un hijo. En ese instante siente la necesidad de hacer algo más por ese niño, deja la vida ambulante y decide ganar dinero robando bancos.
Bradley Cooper interpreta a un policía novato con mucha ansia por ascender en el cuerpo. Un joven con mucha proyección y con grandes objetivos en su carrera, comprometido y muy responsable.
Ambos personajes son la antítesis y con dicha descripción se sobre entiende que están destinados a cruzarse en algún momento.
La película está concebida en tres partes bien diferenciadas. La primera protagonizada por el piloto es la más fresca de las tres, la que genera más adrenalina, la más rápida en consonancia con el protagonista. Esta primera parte, como si de una carrera de relevo se tratara, pasa el testigo a la parte protagonizada por Cooper. Una historia de corrupción dentro del cuerpo de policía, inquietante en algún momento, oscura y que nos habla de la ética y de la moralidad, de lo que genera el poder en los hombres.
La tercera y última parte de la película transcurre quince años después. Es la reflexión sobre el hecho de que todo lo que hacemos en la vida tiene consecuencias, antes o después veremos el reflejo de nuestros actos y muchas veces afectan a terceras personas.
Esta parte de la película nos muestra a los hijos de los dos anteriores y como la casualidad los hace "cruzarse" siguiendo la estela de la historia inconclusa entre sus padres.
Son dos chicos excluidos socialmente. Uno porque no ha tenido la presencia de su padre física ni espiritualmente, el otro porque aunque sí lo ha tenido cerca, no ha disfrutado de él puesto que estaba más volcado en su carrera que en su familia.
Uno es un chaval de familia humilde, que se refugia en las drogas como medio de vida y el otro, un chico de clase alta que vive al límite como forma de llamar la atención ante una familia desestructurada.
Es ya casi una seña de identidad del director el hecho de jugar con la división en partes de las historias, ya en Blue Valentine jugaba con la intersección de una misma historia en dos tiempos diferentes. En este caso la separación de las partes es más brusca, cuando acaba una historia no se retoma, se pasa a otra diferente pareciendo en algún momento que has cambiado de película sin darte cuenta. Hasta la estética y el enfoque de la cámara varía en cada una de esas partes.
Creo que lo que mejora notablemente la historia es esa manera original de contarla y los diferentes ritmos con los que juega en cada una de sus partes.
La reflexión entre lo que somos, lo que quisimos ser y lo que finalmente fuimos se entiende de manera implícita sin necesidad de grandes discursos, me ha parecido una película elegante.
No es una película para todos los públicos. No es una película de acción aunque se hable de robos a bancos y policías. Es una película larga que aunque a mí me haya parecido muy amena y fácil de ver no tiene por qué ser así para todos los espectadores, sobre todo porque el ritmo va en descenso, la acción de la primera parte va dejando paso a partes más introspectivas.
Se la recomiendo a quien quiera disfrutar de un cine diferente, con unas actuaciones geniales, especial mención a Ryan Gosling que, aunque muy hortera, está más sexy que nunca. En definitiva se la recomiendo a quién le guste sentarse ante la pantalla e involucrarse con la historia y los personajes.
La película de la que os voy a hablar tenía muchas muchas muchas ganas de verla y, además, sabía que cuando la viera me iba a encantar. La película en cuestión, como podéis leer en el título es "Blue Valentine".
Este drama romántico está dirigido por Derek Cianfrance, quien estos días estrena en la gran pantalla el film "Cruce de caminos" con dos de mis actores favoritos de los últimos años, Ryan Gosling y Bradley Cooper.
Con Gosling repite, puesto que es el protagonista de la película de la que os hablo en esta entrada. Su compañera de reparto es la brillante Michelle Williams, a la que recordaremos por su buenísima interpretación de Marilyn Monroe en "Mi semana con Marilyn".
En "Blue Valentine" interpretan a Dean y Cindy, un matrimonio que no pasa por buenos momentos. En un intento de mejorar la relación y recuperar la pasión deciden pasar una noche en un motel. Allí recordarán los inicios de su relación.
La película transcurre en dos tiempos, un presente en el que los protagonistas, de edad madura, comparten su vida con su hija, con el trabajo y las responsabilidades. El otro tiempo, el pasado, nos muestras a unos jovenes Dean y Cindy, idealistas, cargados de expectativas y llenos, sobre todo, de mucho amor.
El tiempo ha pasado y no solo ha mermado el atractivo de la pareja, también su manera de verse y de sentir el uno por el otro.
Él parece resistirse a no dejar de luchar por mantener encendida la llama y ella parece haber perdido totalmente las ganas. Parece que lo único que les une ya son los recuerdos de un pasado precioso y el amor por la niña.
El director consigue que se sientan cosas muy diferentes por cada miembro de la pareja, cada uno tiene un "rol" muy bien diferenciado. Consigue de igual manera, diferenciar casi de manera extrema los dos tiempos que nos muestra. Uno maravilloso que te hace llorar de felicidad y el otro conmovedor por el que te emocionas por la tristeza y la decadencia que transmite.
Me ha parecido una historia tan realista que abruma.
Creo que representa todo lo que tememos que nos ocurra cuando mantenemos una relación de pareja. Y, si da miedo es precisamente porque todos nosotros hemos visto que ocurre realmente, que no es ficción.
Lo vemos a diario en parejas de amigos, en nuestros padres, en conocidos... y lo que más miedo da es pensar que el amor que sientes por una persona o que esa persona siente por ti, termine, se esfume y después de los buenos momentos vividos sólo quede rencor y reproches, odio o asco, falta de respeto en definitiva.
La película me ha encantado, se la recomiendo a todos aquellos que alguna vez hayan estado enamorados. A todo aquel que quiera ver una película cargada de verdad, de emoción y de sensibilidad sin rarezas, a todo aquel que quiera disfrutar con la interpretación de dos actores fabulosos y que quieran sentarse a, simplemente, sentir.
Si algo no me ha gustado es que me ha dejado con ganas de más, aunque dura 114 minutos no me hubiera pesado si hubiera durado una hora más. Espero que la veáis, que sintáis lo que yo he sentido y que me digáis vuestra opinión.
GRACIAS POR LEERME
Ésta es una película que tenía mucha curiosidad por ver desde la gala de los premios Goya del pasado febrero a causa del famoso discurso que dio Candela Peña al subir a recoger el premio a mejor actriz de reparto por su papel en esta obra. Y ahora que lo pienso, no sé si habrá conseguido más trabajo como pedía, de lo que estoy segura es de que fue una muy buena estrategia de marketing puesto que despertó el interés por la película de muchos que, en otro caso, ni hubiéramos sabido de la existencia de la misma.
"Una pistola en cada mano" es obra del director Cesc Gay, del cual yo no había visto ningún trabajo anterior pero al parecer son varios los largometrajes que ha dirigido.
Se trata de una película ligera de 95 minutos y de un género que está muy de moda en los últimos años y al que podemos denominar como "historias cruzadas". En la linea, salvando las distancias, de "Love Actually", "Historias de San Valentín" o "Crazy Stupid Love".
Se trata por tanto de varias historias divididas por "sketches" que al final tienen algún tipo de conexión entre sí, o bien las propias historias o bien los personajes.
Como se puede ver en el cartel, el reparto es impresionante. Todos actores de primera línea dentro de nuestro cine, caras muy conocidas siguiendo la fórmula de las películas de este estilo americanas.
La mayoría de las historias se desarrollan tras un encuentro casual, inesperado y también incómodo al principio. En un parque, en una tienda, en un ascensor, en un coche... se repite la escena por parejas, y en todos los encuentros vemos como uno de los integrantes va confesando alguna intimidad que le aflige. El echo de dividirlo en parejas hace que se vea casi como un duelo interpretativo, en el que puede haber un ganador y un perdedor o no.
Algunos ejemplos son:
Leonardo Sbaraglia sale del psicólogo cuando se encuentra con Eduard Fernández, viejo amigo al que hace tiempo que no ve y que se descubre como un fracasado que vive con su madre y su gato tras divorciarse.
Ricardo Darín y Luis Tosar, mi "duelo" favorito, se encuentran en el parque desde el cual el primero espía a su mujer de la que sospecha que le es infiel.
Cayetana Guillén Cuervo está en una licorería, Jordi Mollá la ve desde la calle y entra a saludarla. Ella le explica su preocupación por la disfunción eréctil de su marido.
En los casos que no hay encuentro fortuito es en el de Eduardo Noriega y Candela que son compañeros de oficina aunque nunca antes habían hablado, y Javier Cámara que declara su amor a su ex mujer cuando acude a casa de ella a dejar al hijo que tienen en común.
No deja de ser una comedia romántica ligera, en la que se lanza el mensaje de que "todos somos una cosa y parecemos otra". Los que se consideran amigos no hablan de sus problemas realmente, el que parece que tiene éxito en realidad no es tan feliz, la que parece de reputación dudosa tiene sentimientos, el chico casado "enamorado" y de bien está deseando ser infiel, en fin, un reflejo de una sociedad plural en cuanto a las relaciones. Especialmente se hace una crítica de la parte masculina de la pareja puesto que las reacciones de las féminas son casi siempre más naturales o menos rebuscadas, más maduras en definitiva (me refiero en la película).
El tiempo dedicado a cada una de las parejas no es mucho, pero sobra para conocer a grandes rasgos la personalidad de cada personaje. De todos destacaría la naturalidad y espontaneidad en cuanto a movimientos y expresiones. Especialmente entiendo el premio a Candela porque en su breve aparición embelesa. Interpreta a una chica que se ha creado fama de chica fácil en la oficina y en realidad es descarada, sincera, adorable e incluso graciosa en esos minutos en los que desarrolla su papel junto a un Noriega que se queda bastante soso.
La verdad que la película tiene la duración perfecta para no aburrir aunque me hubiera gustado que el final se desarrollara más para no quedarme a medias en algunas historias. Aunque eso también le aporta encanto puesto que es el espectador el que puede barajar diferentes desenlaces.
Me ha gustado bastante, porque los actores son buenos, las historias son buenas, el mensaje es bueno, es muy entretenida y se disfruta mucho viéndola. Además, para los retrógrados que se niegan a ver cine español porque siempre salen desnudos, tengo que decir que no se ve ni una sola teta y no, tampoco se habla de izquierdas o de derechas, de rojos ni de azules.
Siento mucho la tardanza en publicar. La Semana Santa no ha sido excusa puesto que no soy mucho de procesiones, palios y penitencias. Simplemente no he sentido la necesidad ni la inspiración para escribir nada. Espero que nadie se sienta molesto.
Reanudo las publicaciones con una película que podría calificar como puzle o rompecabezas, es "Café de Flore" obra de Jean-Marc Vallée.
La califico de rompecabezas porque el propio director habla de ella como tal, es una película que narra dos historias lejanas en el tiempo y en el espacio y sin aparentemente ninguna relación.
La primera historia ocurre en los años finales de los sesenta en París. La protagonizan Vanessa Paradis que hace de una peluquera que cría sola a su hijo Laurent con síndrome de Down. Es una historia tierna y valiente. Ella cree firmemente en que el niño puede llevar una vida y una educación normal y lucha por ello. La relación entre madre e hijo es magnífica, ambos son cómplices y amigos hasta que llega al colegio otra niña Down que establece un nuevo vínculo con Laurent, alejándolo de la sobre protección de su madre.
La otra historia trata sobre Antoine, un afamado DJ que vive en nuestro tiempo en Montreal. Se acaba de divorciar y tiene dos hijas. Al parecer su ex mujer no parece llevar muy bien que haya rehecho su vida, puesto que, entre ambos, creía haber un destino juntos y, en otro tiempo, ambos creían que eran almas gemelas. La ex mujer de Antoine presenta problemas de sueño, es sonámbula, tiene pesadillas reiteradamente, y recurre a drogas e incluso a una medium para tratarse.
El punto común entre las dos historias, además de lo evidente y novedoso del final de la película, que no desvelaré por si alguien se anima a verla, es la dificultad para dejar ir a la persona amada.
En un primer momento es la madre protectora en demasía, que no puede soportar no ser el centro de la vida de su hijo y que éste se enamore. En el segundo caso volvemos a ver a una mujer que se niega a aceptar que el que pensó que era su alma gemela haya encontrado a otra diferente.
Que difícil separarse de la persona querida y entender que no eres tú el centro de su vida como sí lo es ella para ti. Tanto en casos de amor pasional como amor fraternal, qué egoístas solemos ser los seres humanos o por lo menos yo me reconozco en la película. Es una tarea muy complicada eso de compartir o de perder el amor de alguien. Si cualquiera de nosotros echa la vista atrás podrá reconocerse en un estado semejante, ya sea con una ex pareja, con un amigo o con un miembro de nuestra familia.
Lo que menos me ha gustado es que en ambos casos son mujeres las protagonistas de ese sentimiento. Creo que se muestra a la mujer como dependiente o hipersensible cuando creo que no tiene por qué ser siempre así. No lo voy a reprochar puesto que no creo que haya sido a propósito. Simplemente se muestran dos casos de los muchos en los que se puede dar esa situación: dos amigos muy unidos, un padre que ve como su hijita se casa, en fin, infinidad de ejemplos que no se tienen por qué plasmar.
Creo que a lo que invita es a reflexionar sobre la dependencia de las personas indistintamente del sexo aunque en este caso se muestre a través de mujeres. Del mismo modo deja abierta una vía de reflexión hacia el mundo espiritual, la reencarnación, el destino y las almas gemelas. Personalmente no es algo en lo que piense a menudo, no sé si creo o no en el destino, pero hay momentos puntuales en la vida que te pueden llevar a creer que todo ocurre por algo. ¿Qué opináis vosotros? es un tema complejo en sí mismo y difícil también a la hora de hablar sobre él.
Una de las cosas maravillosas de la película es la banda sonora, comprensible a priori, puesto que uno de los personajes se dedica profesionalmente a ella y por tanto es de suponer que la música tendrá importancia capital en la película llegando a convertirse en un personaje más de la misma.
Como siempre os digo, muchas gracias por leerme y os pido perdón por no dedicar mucho tiempo a ésto en los últimos días. Me gustaría leer vuestras opiniones y saber que estáis ahí. GRACIAS
Bradley Cooper está de moda, de vez en cuando ocurre ésto en Hollywood. Un actor aparece de la nada y en unos años protagoniza o aparece en gran parte de las producciones. Claro está que no puede suceder ésto con alguien falto de talento, personalmente me gusta mucho Cooper y creo que va a hacer grandes cosas.
También ocurre de vez en cuando que alguna productora se deja llevar para salirse del camino establecido y hacer alguna película que no será un gran taquillazo, ni tendrá representación en las más populares alfombras rojas, pero que aúna a un gran reparto para contar una fabulosa historia, de una profundidad infinita y de un maravilloso registro. Este es el caso de la maravillosa película de la que hoy os voy a hablar, "El ladrón de palabras".
Esta es la historia de un escritor frustrado. Un chico llamado Rory (B.Cooper) empeñado en conseguir su sueño, que publiquen su obra. No tiene suerte, comparte su vida con Dora (Zoé Saldana) la que apoya totalmente su sueño. Casualmente, cuando casi ha tirado la toalla por no conseguir que se tenga en cuenta su trabajo, encuentra unos legajos en una vieja cartera. Tras leerlos y comprobar que se trata de una novela manuscrita de muy buena calidad decide copiarla. Dora, pensando que él es el autor, lo anima a que se la enseñe a los representantes. La novela es un éxito y consigue, gracias a ella, hacerse un hueco en el amplio mundo de la literatura.
Un buen día Rory se encuentra con un anciano en el parque (Jeremy Irons) que resulta ser el verdadero autor de la obra.
La película está rodada en varios niveles, tres diría yo. Ésto me va a hacer difícil la tarea de hablar de ella sin desvelar más de la cuenta.
El primer nivel y el que predomina en la película es lo que os cuento en la anterior sinopsis.
Después hay un segundo nivel que es la historia que aparece en la novela copiada por Rory. Una historia de amor entre un soldado y una camarera, Celia, que se enamoran y viven una historia cargada de emociones. El soldado es un joven de una pequeña ciudad que es enviado a París durante la posguerra. En esos años y gracias a un compañero empieza a amar la literatura, los libros y después la escritura. Se casa y tiene una hija con la que será el amor de su vida. Él mismo escribirá su historia vaciando en esas hojas toda su alma y sus sentimientos. Con el tiempo ese manuscrito se pierde, en su búsqueda se aleja de Celia y después de un tiempo decide no volver a escribir. Entendiendo que le ha dado más valor a las palabras que a la mujer que se las inspiró.
El tercer y último nivel muestra a un Rory maduro representado por Dennis Quaid que, haciendo una lectura de su libro primero, y animado por una insinuante universitaria (Olivia Wilde) y el vino después, actúa prácticamente como narrador de toda la película.
Pese a este desdoblamiento del tiempo no resulta nada compleja, es amena y muy interesante. Te mantiene expectante y deseoso de saber como será el desenlace de esta curiosa historia.
En primer lugar la historia de Rory y Dora es una historia de amor incondicional. Dora es la que hace que él siga adelante aunque atraviese una precaria situación personal y profesional. Ella cree en él incondicionalmente, como digo, y creo que eso es lo que lleva al escritor a copiar la obra y a seguir adelante con la mentira. Por el miedo a decepcionarla. La novela que copia es la que siempre le hubiera gustado escribir y la que sabe que jamás podría haber escrito.
En segundo lugar, la actuación, la historia y las palabras del viejo Jeremy Irons emocionan y envuelven. Relegan a Rory al papel de mero oyente ante la historia que él mismo ha contado.
La moraleja de esa historia es que todos los actos, todas las elecciones que hacemos en la vida tienen consecuencias. La mentira no solo le afecta a él, sino a sus seres queridos y a todo su entorno.
El viejo intenta hacerle comprender eso, no pide reconocimiento ni dinero, tan sólo que entienda las consecuencias de su acto y mostrarle la historia verdadera que hay detrás de su exitosa novela.
Por último el papel de Rory maduro es, además de el de narrador, el de mostrarnos como se ha repetido la historia. Igual que el joven soldado acabó perdiendo a la mujer de su vida por obsesionarse con lo que había escrito, él mismo sigue viviendo después de muchos años de esa historia olvidándose de vivir la suya propia.
Acabo de terminar de ver esta película y no he podido evitar volver a ponerla desde el principio. Me ha emocionado como hacía mucho que no me emocionaba una historia. Sin duda os la recomiendo y espero que me hagáis caso y la veáis porque es de esas joyitas que de vez en cuando las productoras americanas se atreven a financiar sabiendo que no llenarán salas de cine.